Pilar Garrido Cendoya


Sobre la autobiografía de Pilar Garrido Cendoya

Nacida en Espejo, el 10 de septiembre de 1939. Profesora y escritora española, Pilar Garrido Cendoya está casada con el dibujante y humorista Antonio Fraguas “Forges”. 

LA POSGUERRA VISTA POR UNA PARTICULAR… Y SU MARIDO – Pilar Garrido Cendoya

Pilar Garrido Cendoya y ForgesCualquier tiempo pasado nos parece mejor

Volver la vista atrás es bueno a veces

Mirar hacia adelante es vivir sin temor

(El Baúl de los Recuerdos, canción de Karina)

Existen maneras distintas de contar una misma historia. Depende, según creo yo, del narrador y del público que acepta el relato. E igualmente, la forma de contarlo y el sentimiento con el que se haga hace mucho en los oídos y los ojos de los lectores. Se puede contar la misma historia con toda la ilusión del mundo, o con un resentimiento negro y oscuro. El resultado obviamente es distinto. Les pongo un ejemplo que me viene muy bien para hablar del libro que les quiero mostrar. Debido al mundo laboral en el que me muevo, y que no viene al caso explicar cual es, oigo a muchos abuelos hablarme de la postguerra española. Para unos fue una época maravillosa de tranquilidad y orden donde uno podía salir a la calle sin que le pasara nada y donde el respeto imperaba por todos los lados. En cambio otros me hablan, con mirada osca, de un tiempo en el que la libertad estaba condicionada a tus actos, y en el que una dura represión se cernía a la menor oposición. Una época con diferentes puntos de vista. Este hecho no solo ha condicionado al mundo social sino también al cultural. Se han escritos cientos de libros sobre la Guerra Civil española y su posterior postguerra, y el resultado, siempre desde un punto de vista subjetivo, es distinto. Parece que nunca veremos conciliar esas dos formas de ver España. Pero, parece ser que poco a poco empieza a germinar una tercera vía, en la que los libros no desprenden rencor, ni odio a bando alguno, sino que solamente se limitan a narrarnos desde el recuerdo las vivencias íntimas del escritor sin acritud ninguna. Es el caso, por ejemplo, del libro que quiero hablaros La Posguerra vista por una particular… y su marido, de Pilar Garrido Cendoya.

Este libro no es solo peculiar por la forma de estar escrito y narrado, ni por ser el primero de la autora, que es un gran merito, sino por estar escrito a la limón entre dos personas, la escritora y su esposo. Uno puso la pluma y otro el dibujo ilustrativo. Una combinación acertadísima e inteligente. Como he indicado antes este libro es el primero de esta escritora y obvia decirlo le ha salido redondo. Nos narra desde el cariño más sincero y humilde sus vivencias durante toda la postguerra. Su biografía y el argumento del libro, por lo tanto, van unidos. (Espejo, Córdoba, 1939) Huérfana de padre y madre desde su más tierna infancia fue la menor de cinco hermanos. Hizo la carrera de Magisterio llegando a ser con el tiempo profesora en el colegio Estudio de Madrid, heredero de la Institución Libre de Enseñanza. Se casó con un hombre muy conocido e importante en las letras españolas en 1967. Su marido fue y sigue siendo Antonio Fraguas, Forges. Es escritora vocacional y no ha querido perder el ritmo de su vida sin enseñárnosla en este entretenido libro autobiográfico.

El libro esta enriquecido con el excelente cálamo de su marido Forges. Todos le conocemos por sus aportaciones en diferentes medios de comunicación, llegando a ser uno de los mejores y más incisivos cronistas de la España actual. (Madrid, 1942). Después de suspender varias veces la reválida de 4º por su ingeniosa interpretación de las matemáticas, ingresa en 1957 en Televisión Española donde inicia su carrera profesional como dibujante en 1964. Al igual que su esposa, también se casó en 1967, y ambos tienen en común además de su amor por los libros y la vida, el rico tesoro de cuatro hijos y tres nietos.

Pilar Garrido Cendoya y su marido Antonio Fraguas, Forges

Pilar Garrido Cendoya y su marido Antonio Fraguas, Forges

El libro  que en estos momentos tengo entre mis manos, recoge una síntesis vital y entrañable de la posguerra en España y sobre todo en ese Madrid que tanto les costó ganar a las tropas nacionales frente al aguerrido pueblo madrileño. Primeramente nos habla de su infancia allá en Córdoba, no tan graciosa como los dibujos de su marido, para a continuación situarnos en aquel Madrid que a la autora le pareció gigantesco en comparación con los pueblos cordobeses de su niñez. No espere el lector encontrarse con un libro de denuncia social profunda y mundo turbios y suburbanos. No encontrara imágenes terribles de cárceles ni fusilamientos al alba. La autora recrea sus recuerdos con una ternura entrañable sin ningún tipo de adhesión política ni apego ideológico. Nos habla de su memoria y de sus vivencias de una manera pura y sin esquinas de rencor. De un tiempo que pasó y que no volverá, pero que no fue tan terrible como el dolor de algunos siempre nos quiere recordar. No hay sombra de odio hacia nadie ni hacia ningún colectivo. Solamente nos habla de cómo era ella en aquella época y nos la inserta en una magnifica relación de historias cotidianas de aquel Madrid. Pero aunque la autora no entre en ninguna facción política, no por ello es ajena al dolor y sufrimiento de aquellos años. No los narra con una psicología dura y pesimista sino con una ironía dulce e inteligente a la vez. Es un texto muy sincero en el que Pilar Garrido Cendoya también nos narra en muchos casos la absurdez que veía por las calles y la sin razón de un mundo salido de una dura guerra.

Los temas que aborda la autora son diversos. La miscelánea de hechos que nos narra son muy amplios abriéndonos el abanico de acontecimientos y tocando cualquier aspecto que le interese al lector. Nos habla de lo más íntimo que había en su calle y en los alrededores de su barrio, hasta lo más general e importante que les tocaba a los españoles de a pie. Escribe sobre como eran los Domingos de misa diaria, las costumbres de Madrid, de lo que comía la gente, es decir lo poco que podían llevarse a la boca, de cómo combatían ingeniosamente el frío y el calor sofocante del verano, de juegos y aventuras con su convecinos… un montón de pequeños hechos y ritos que ahora mismo nos pueden causar simpatía y asombro a la vez. No era un mundo difícil pero unidos lo sobrellevaban con la mejor sonrisa. La autora sabe conjugar sus recuerdos de juventud con una clase magistral de Historia Contemporánea. A través de sus vivencias vemos como evoluciona España. Como cambiaron los transportes, la diversión y el ocio y la mentalidad de los ciudadanos. El lema esencial de este repaso por la historia reciente de nuestro país seria: un país sin libertad pero con esperanza.

No nos hemos de olvidar al hablar de este libro de uno de los pilares básicos de la construcción de la autobiografía de Pilar Garrido Cendoya. Las ilustraciones que su marido Forges ha realizado por todo el libro. Gracias a estos dibujos el lector puede ver con sus propios ojos como eran los españoles de su tiempo, como vivían y como pasaban su tiempo libre. Nos ilustra desde la más humilde tienda a las personas más importantes de aquellos años. Unos dibujos inteligentes y graciosos que sazonan con gran simpatía cada hoja del libro y hace a éste más grande a nuestros ojos.

De verdad les recomiendo la lectura de esta preciosa autobiografía de Pilar Garrido Cendoya. Narra la historia reciente de nuestro país como si nos la contara nuestra propia abuela sintiéndonos como si estuviéramos sentados en su regazo y viéramos con ternura pasar los recuerdos a través de sus ojos de ancianidad y sabiduría. Un libro entrañable que les hará pasar unos momentos agradables y que les dejará con una sonrisa de satisfacción y sin ningún poso de amargura. La Posguerra vista por una particular… y su marido, un magnifico libro que les enseñará que vivir en la España del blanco y negro no era un edén pero tampoco un horror.

Que lo disfruten. Buena lectura.

 


 

Pese a que la escritora Pilar Garrido Cendoya y su marido Antonio Fraguas “Forges” no se conocieron en un guateque, estas fiestas les han servido como punto de partida para contar en “Del guateque al altar” el tortuoso camino que la juventud de la postguerra española tuvo que pasar hasta llegar al altar.

“Nos conocimos en un lugar de veraneo, pero los noviazgos salían sobre todo en los guateques de los jesuitas”, ha expresado Garrido Cendoya hoy durante la presentación del libro, publicado por la editorial Planeta.

Se trata de la segunda ocasión en la que este matrimonio, unido desde 1967, trabaja juntos, ya que ambos publicaron “La posguerra vista por una particular y su marido” (2010).

En esta ocasión, han publicado un texto en el que explican cómo la juventud de su época, la de los sesenta, al ritmo de canciones como “Only You” de The Platters, tenían que “esquivar” las miradas del párroco, los hermanos mayores o los padres para acercarse a su pareja.

“Actualmente, ligar es más directo: se piden el número de móvil o se mandan un “whatsapp”, pero en la época del guateque todo era más laborioso, y nos hacíamos de rogar porque todo era pecado”, ha relatado la escritora.

Pero Pilar Garrido también ha buscado momentos durante la rueda de prensa para desvelar anécdotas de su marido.

“Forges fue a un guateque y estuvo toda la noche bailando con una coja, pero no se dio cuenta”, ha contado.

Los personajes del libro recorren en sus 156 páginas los arquetipos que conformaron esta época: curas, monjas, tunos o futbolistas, todos ellos descritos con la precisión del recuerdo de este matrimonio.

Pero también han calificado estos años de “difíciles” y han destacado cómo la Iglesia tenía el gran papel de dictar los ritos consecuentes para lograr “la unión santa de la pareja”.

En este sentido, Garrido ha dicho que, en la actualidad, pese a que la Iglesia no ha “cambiado nada”, la sociedad actual es más “abierta, sana y natural”.

Las diversiones de estos años son otro de los temas sobre los que gira “Del guateque al altar”.

En este capítulo, ambos narran con ironía cómo actividades como el ir al cine forma parte de la crónica sentimental de estas generaciones y cómo se convirtió en el “refugio ideal de los novios y lugar respetable”.

“En aquellos años no existía el novio como tal, si no era el novio formal, y formal significaba no poder hacer absolutamente nada”, ha destacado Forges.

Y así, entre ilustraciones y texto, ambos ponen de relieve este tiempo “ideálico”, que no “idílico”, en el que la dificultad era lo “natural”, ha expresado el ilustrador.

Respecto al futuro de este matrimonio como colaboradores, ambos han destacado que es “incierto”, debido “a la dificultad” de publicar, pero, según Forges, el próximo tema que podría proponer a la editorial es el de “unas memorias de vivencias autobiográficas”.

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