El recurrente problema de género alrededor de la tecnología


Escrito por:

18/11/2016
En Aprendices se ha abierto un hilo de discusión (curioso que surja de otro tema y no inicialmente de la cuestión de género) a partir de que Jaio la espía nos recordara que LibreCon contaba en la edición de este año solo con tres mujeres como ponentes frente ¡53 hombres! Buff, qué exageración, ¿no? Es más de lo mismo, algo que se repite. No, no progresamos adecuadamente. Pasa el tiempo y se reproducen comportamientos para mí incomprensibles. Lo digo en el sentido de que la imagen que proyecta en este caso LibreCon ante la sociedad es lamentable. Entre sus líneas de trabajo, por mucho que digan lo contrario, no está la cuestión de género. Y si lo fuera, no cabe duda de que lo hacen fatal y tienen un suspenso monumental.

El miércoles pasado publicaba aquí mismo un artículo a cuenta de lo que para mí es exceso de presencia tecnológica en la iniciativa Basque Industry 4.0. Y ya citaba la cuestión de género, que no es tan acusada en este caso. Quiero pensar que porque la Administración Pública tiene más presión y está interiorizando el género como objetivo transversal. Allí las mujeres constituyen, como decía, el 20%. Pero ya veis que tampoco es para tirar cohetes. Si LibreCon se mueve con un 5% de presencia femenina, Basque Industry 4.0 está en el 20%. Mejor, pero a todas luces insuficiente.

Parece que los datos de matrícula en carreras relacionadas con la tecnología son preocupantes. No hay semilla luego no hay fruto. Y nos vamos a prácticas sociales -en el hilo de Aprendices hay contribuciones muy interesantes en este sentido- que a través de inocentes juguetes comienzan a escarbar en la brecha de género. Todo, como se ve, muy bien armado para que las consecuencias sean las que son. Así que el problema no es ni mucho menos fácil de resolver. Pero, como siempre digo, lo primero es plantearlo como problema para que se defina un plan de trabajo. Si no hay problema no hay solución. Y LibreCon, con una salvaje desproporción del 95% de ponentes hombres, ahonda en la brecha. Y de qué manera.

Como tantas otras veces resolver un problema tan complejo y con tantas aristas requerirá acciones desde frentes diversos. Mientras eso llega pudiera ser que haya que ponerse burro y parar los pies a quienes no tienen en cuenta esta variable en su gestión. Puede ser no acudir como ponente a un evento como LibreCon o similar en desproporción de género (algo que apunta Lorena Fernández en un mensaje del hilo de Aprendices), no soltar un euro público para quienes no cumplan unos mínimos o que los propios hombres que participan como ponentes reivindiquen la cuestión en sus charlas. Y no sé si es también ponerse burro, pero sigo pensando que las cuotas son necesarias. En LibreCon, según informaba Eneko Astigarraga, solo una mujer ha presentado paper. Esa es la consecuencia. Es lógico que así sea. Si solo se invita a un 5% de mujeres como ponentes. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Insisto, para mí, lo de los papers es el síntoma. Darle la vuelta a la tortilla puede ser convertir la cuestión de género en cuestión obligatoria en cualquier evento. Y no solo en forma de “deseo” sino de realidad.

Corremos el riesgo de que llegue a ser cansino. Pero no hay otra, no hay que desfallecer, cada cual en nuestro entorno tenemos que seguir en la brecha. Denunciar, proponer cambios y también aplaudir a quienes ya lo incorporan en sus prácticas. Soy consciente de que hablo más del problema que de la solución, quizá porque esta requiere trabajar en muy diferentes líneas. Pero es que pasa el tiempo y sigue sucediendo lo mismo. ¿De verdad que se está progresando?

Sobre el autor

Julen

De la margen izquierda de la ría, en el Gran Bilbao. Estudié psicología y siempre me he movido alrededor de las empresas y las organizaciones en general. Con una pasión confesa: la bici de montaña.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *